Esa agenda mediática es una manera de hacer política, campo donde las empresas mediáticas a veces son muy irresponsables, pues es política en función de la economía personal y de los socios.
Don Luis Liberman dice que lo descalifiqué por su oficio de banquero y no es así. Resulta que él tiene dos sombreros: banquero y cabildero. Sobre el primero, nada que objetar; más bien, se le reconoce su éxito personal y patrimonial. Pero en su función de cabildeo está en deuda con el país.